P. Soy un profesional en lo que hago. ¿Por qué ha de tener importancia el que yo mejore mis habilidades en la comunicación por ejemplo en una presentación?

R. Como profesional, usted se da cuenta perfectamente de la responsabilidad que le incumbe al presentarse usted, su empresa y sus ideas, de la mejor forma posible. Cuando una persona se siente “bajo tensión”, que es la situación en que el presentador se encuentra, atrae rápidamente una opinión acerca de ella. Por tanto, su reputación como profesional se halla "sobre el tapete" cuando está usted presentando sus ideas ante un grupo.


P. La mayor parte parece razonablemente eficaz al dar sus presentaciones: ¿Acaso soy yo el único que necesita ayuda?

R. Siempre hay quienes encuentran algo fácil el hacer presentaciones y éstos son una clara minoría. La inmensa mayoría considera que es una de las experiencias más desafiantes. ¡En este punto estará siempre muy acompañado!

P. Parece ser que hay algunos que poseen una natural habilidad para hablar ante el público. ¿Hay o no oradores “de nacimiento”?

R. Pues sí, y también no. Cualquiera que posea una inteligencia razonable y una voluntad firme de lograr el éxito, puede llegar a ser un orador eficaz. Y aquí la voluntad es muchísimo más importante que la inteligencia.


P. Yo me siento seguro cuando estoy comunicándome en una reunión. Pero el caso es diferente cuando me encuentro de pie frente a un grupo. ¿Es esto algo normal?

R. Es muy normal, y Dale Carnegie lo comenta del modo siguiente: “¿Alguien tiene la más remota idea del motivo por el cual no puede usted pensar exactamente igual , estando en posición vertical ante un auditorio, que estando sentado?” El entrenamiento y la práctica le darán seguridad al hablar ante grupos de cualquier dimensión.


P. ¿Pueden ustedes ayudarme, realmente, tan sólo en dos días?

R. Este programa está diseñado para realizar un amplio cometido en sólo dos días. El que lo logre depende, en gran medida, de su determinación de lograr éxito. USTED ES LA ÚNICA PERSONA QUE PUEDE CAMBIARSE.


P. Siempre que hablo frente a un grupo, sé que ven y oyen mi nerviosismo. Esto es lo que hacen , ¿verdad?

R. El nerviosismo, al menos el que se entiende por razonable, raramente es observado por el auditorio. De hecho, podría ser que aquellos que le escuchan estuvieran admirando en silencio su habilidad para hablar en público e ignoran cualquier ligera señal de tensión. Por lo demás, un nivel natural de nerviosismo, es en sí saludable. La adrenalina que hay en su organismo se pone en movimiento - y todo él se está preparando para que usted pueda dar lo mejor de sí mismo. No quiera usted reprimirlo; antes bien, utilícelo en su favor. Sobre este punto se hablará más extensamente en el programa.


P. ¿Cuáles son los puntos "clave" para una presentación eficaz? ¿No podría decirme tan sólo lo que son y dejar que yo los ponga en práctica?

R. Pues sí que podríamos. Desafortunadamente lo que sucede, al igual que con muchas otras habilidades, es que la lectura sobre ellos no puede tomar el lugar de la práctica. ¿Podría usted volar con alguien que tan sólo haya "leído" cómo debe pilotearse un avión?
Realizar presentaciones eficaces exige una práctica, real. El programa es lo que proporciona esa práctica.


P. Yo no he salido nunca en televisión. ¿Puede haber algo que yo deba conocer acerca de ésta?

R. En este programa adquitirá usted experiencia en televisión, mediante el uso del dvd y las críticas que realizamos en ella. Asimismo, nos ocuparemos de los problemas especiales con que se enfrentan los directivos cuando son entrevistados en televisión. 


P. Frecuentemente, debo dirigirme a un auditorio mediante un discurso escrito de antemano, del que no me es permitido desviarme por razones legales. ¿Existe alguna manera de que un discurso escrito, "cobre vida"?

R. Esto es un verdadero desafío, ante el cual se encuentran los directivos más y más frecuentemente. Si esto le preocupa a usted, este programa le proporciona exactamente el adiestramiento para llenar esta necesidad.